Goles
Yo soy poco futbolero. Vamos, que puedo establecer una conversación sobre la actualidad futbolística, pero nada más. Ni voy a un campo de fútbol ni veo los partidos por televisión, haciendo la excepción de Mundiales o Final de Champions. Eso sí, lo anterior no quita para que uno tenga sus preferencias sobre equipos, estilos de juego, jugadores y goles.
Y es de esto último de lo que hace unos días estabamos hablando un grupo de gente. Sobre goles. Pero no unos cualesquiera, no, sino aquellos goles que considerábamos los mejores de la historia. Cada uno podía tener sus motivos para elegir uno u otro: por su significado futbolístico o extrafutbolístico, su belleza, por ser el primero que vió en directo,… daba igual.
Para mí, la elección era muy clara. Por su belleza y dificultad me trasladé a la Eurocopa de 1988, celebrada en Alemania. La final, que enfrentaba a las selecciones nacionales de Holanda y la U.R.S.S. (todavía se llamaba así), se celebró en el Estadio Olímpico de Munich el día 25 de junio.
En el minuto 54 (noveno de la segunda parte), la “naranja mecánica” ya estaba ganando a los soviéticos por un solitario gol. En ese momento, en un ataque holandés, llegó el que sería último gol de la competición. Su autor: Marco van Basten.
Después de esta efectiva, escorada y bella volea marcada al mismísimo Dasaev había otras posibles elecciones, que les muestro a continuación.
Justo después del de van Basten venía el que Nayim (Mohammed Alí Amar), jugador ceutí del Zaragoza, le marcó a Seaman, el portero del Arsenal londinense, segundos antes de finalizara el partido final de la extinta Recopa de Europa de 1995, jugado el 10 de mayo en el Parque de los Príncipes parisino. 49 metros de infarto.
Por supuesto, no podía faltar el famoso gol que Maradona fabricó frente a la selección inglesa en el mundial de México de 1986… pocos años después de la Guerra de las Malvinas. Eran los cuartos de final y el partido se jugaba en el Estadio Azteca de Ciudad de México el 22 de junio. Si bien en este partido Maradona se inventó otro gol histórico que luego pasó a llamarse “La Mano de Dios”, un gol inexistente, pero que coló, lo que hizo en el minuto 54 (¡sí, sí, como el de van Basten… ¿será el “minuto mágico”?!) fue de verdadero genio. Por cierto, la narración del comentarista argentino uruguayo Víctor Hugo Morales no tiene desperdicio.
También hay grupos de goles (de un sólo partido) que, por la imperiosa necesidad de marcarlos, crean una tensión casi insoportable. El reloj avanza y hay que marcar, hay que marcar,…
Yo tengo dos grupos de goles de estas características. El primero son los dos que le valieron la Copa de Europa 1999 al Manchester United en la final que le enfrentó al Bayern Munich en el Nou Camp barcelonés el 26/05/1999. Les pongo en antecendentes. Después de 90 minutos de juego, los alemanes iban ganado por 0-1. Sí, han leído bien: a los 90 minutos. Pero ya saben lo que dice el refrán: Hasta el rabo todo es toro. Y es que en el tiempo de descuento, en sólo 3 escasos minutos, los marcaron no 1, sino 2 goles (a cargo de Sheringham el primero y de Solskjær el segundo). Los minutos finales más emocionantes de la última década.
Y para terminar, uno de los partidos épicos de la Selección Española. Sí, no podía faltar. El 12-1 del España – Malta, partido decisivo de clasificación para la Eurocopa de 1984 (que se celebraría en Francia). Para poder jugar esa competición, el combinado español tenía que ganar a los malteses por 11 goles de diferencia. Vale, ya sé que Malta no es una potencia futbolística (muchos no eran ni profesionales), pero 11 goles de diferencia son difíciles de meter hasta contra un equipo de jubilados en andadores. Bueno, lo importante es la tensión con la que se vivió el partido, una tensión que iba en aumento conforme caían los goles y nos dábamos cuenta de que el milagro era posible. Recuerdo yo no pude ver la segunda parte porque se fue la electricidad en toda la zona, así que echamos mano de la radio y, alumbrados con una vela, coreábamos los goles españoles. Aquí tienen todos y cada uno de ellos, desde el primero de Santillana hasta el decimosegundo, que marcó Señor, momento en que José Ángel de la Casa, el comentarista de TV, suelta su gallo más famoso.
En fin, esta es mi selección, ¿cuál es la de ustedes?

Aunque actualmente no sigo en absoluto el fútbol, recuerdo perfectamente aquel 12-1 a Malta y el gallo de José Ángel de la Casa. Visto en retrospectiva, me hace gracia ver cómo a los primeros goles apenas le dan bombo y a partir del 6º empieza la cosa a ponerse emocionante para ellos.
Entrañables recuerdos …
Salud!
Yo me quedo con la segunda parte del aquel Atlético de Madrid contra en Barcelona en el Vicente Calderón. No recuerdo el año, pero en el descanso el marcador ponía 0-3 y el partido terminó 4-3. Recuerdo dos de los cuatro goles. Uno de Pedro de saque de falta, en el que el balón iba, aproximadamente, a chopocientos kilómetros por hora. Y otro gol, de Caminero, de jugada personal. Se me caen las lágrimas, caballero.
Ese gol de Nayim también está grabado a fuego en mi cabeza. Todavía recuerdo la cara de Seaman tirado en el suelo sin creérselo. Un apunte: fue 10 años después, en el 95.
Un saludo, don Ferre.
Ferre, el de Maradona no se ve. Dice ‘no longer available’. Saludos.
Gabriela: Perdón por el error. Tenía el enlace almacenado y en el YouTube han anulado la posibilidad de embeberlo en otras páginas. Pero como no era el único disponible, lo he cogido de otro usuario. Total, es exactamente el mismo :-)
Airos: Ay, el Atlético. Capaz de lo mejor y de lo peor. Y con una de las mejores aficiones del mundo (¿qué equipo puede presumir de aumentar el número de socios justo cuando baja baja a 2ª División?). Los Atléticos-Barça suelen ser partidos muy bonitos y con muchos goles, no sé por qué.
He corregido el año de la Final de Recopa (un típico error mecanográfico de los míos)
Saludos,
Ferre
Me quedo con el de Nayim, pero claro… soy zaragocista, así que no soy neutral. Aquello fue increíble, empezamos a gritar por la ventana como locos, toda la ciudad en la calle de fiesta, no he vivido nunca nada igual. Tremendo.
Queco: Hombre, Queco, ya me imaginaba que el de Nayim te iba a tocar tu alma zaragocista. Pero vamos, un gol así lo disfruta hasta aquellos que odian el fútbol. Coño, si yo creo que lo disfrutaron hasta los del Arsenal… una vez que se restregaron los ojos para comprobar que no estaban en medio de una pesadilla, claro ;-)
Saludos,
Ferre
Oiga Ferre, Victor Hugo es uruguayo.
Tito: Oído cocina… y corregido.