El otro Guerrero

Si a un aficionado a la música clásica se le pregunta quién fue Francisco Guerrero, la mayoría de los que contesten, dirán que uno de los más grandes polifonistas del Siglo de Oro español, contemporáneo de Tomás Luis de Victoria. Bien, para aquellos que no lo sepan, hay otro compositor español tocayo del anterior: Francisco Guerrero (1951-1997).

Francisco GuerreroDesconocido fuera de los círculos musicales, Guerrero es un autor al que su pronta desaparición a los 46 años de edad no le aupó, como a muchos otros artistas, a la categoría de mito. No lo habrán oído nombrar más que en revistas especializadas y, si han tenido suerte, mucha suerte, quizás hayan podido disfrutar de la interpretación de alguna de sus obras.

Guerrero se sitúa, generacionalmente hablando, como un miembro de la actual punta de lanza de la música contemporánea española, junto a David del Puerto, Zulema de la Cruz, Jesús Torres y otros, ya pasada la vanguardia histórica de Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, Tomás Marco, Carmelo Bernaola, etc.

En casi todas las referencias que lean respecto a este compositor, verán que se dice que es el Xenakis español. Antes de nada, la verdad es que eso, de por sí, es todo un honor, sabiendo de la importancia del compositor greco-francés. Pero no crean que las músicas de ambos se parecen mucho, aunque si comparten una misma fuerza primordial que hace que sean muy directas. El motivo de relacionar a ambos compositores es la fascinación que ambos tenían por las matemáticas y la ciencia en general, además de por el hecho de que ambos trataron de integrar diferentes fenómenos matemáticos en su música. Guerrero mantenía que su música era un proceso natural, por lo que qué mejor que intentar crearla basándose en modelos naturales. De ahí su exploración de la combinatoria y los procesos estocásticos (tan queridas ambas, junto con el azar, por Xenakis) y el descubrimiento de un campo que le permitió profundizar más en esos postulados naturalistas: la teoría de fractales.

Ésta se basa en la simulación de geometrías complejas a través de ecuaciones relativamente sencillas, algo que se suele hacer en este campo incluso con fines meramente estéticos, ya que las representaciones fractales poseen una hipnótica belleza. La propiedad de los fractales que a Guerrero le interesaba más era la autosemejanza, que consiste en que, independientemente de la escala, su complejidad permanece invariable. Dicho de otra forma, que si ampliamos sucesivamente zonas del fractal, observaremos que su complejidad no disminuye, como pudiera esperarse. Para entenderlo mejor, voy a ponerles un ejemplo.

El fractal que les muestro a continuación se denomina Diagrama de Mandelbrot y es uno de los más conocidos en este campo de las Matemáticas:

Diagrama de Mandelbrot

Lo que voy a hacer ahora es un zoom de la zona marcada con el rectángulo rojo:

Diagrama de Mandelbrot (Zoom 1)

¿Ven que las “rugosidad” del fractal se mantiene? No se simplifica en absoluto. Bien, volvamos a hacer un zoom del área señalada en rojo:

Diagrama de Mandelbrot (Zoom 2)

De nuevo, sobre la imagen obtenida, marcamos una zona a ampliar y vean qué es lo que aparece:

Un mini-diagrama de Mandelbrot (Zoom 3)

¡Esto sí que es una sorpresa! Dentro del Diagrama de Mandelbrot hay escondido otro en miniatura. No sólo eso, sino que hay muchísimos más. Queda demostrado que la complejidad del diagrama no disminuye a medida que ampliamos sucesivas zonas de él, cumpliendo por lo tanto la propiedad de autosemejanza. Digamos que es algo así como una “autoreproducción”, como cuando nos ponemos entre dos espejos y nos vemos a nosotros mismos, cada vez más pequeños, reflejados hasta el infinito. Lo más curioso de los fractales es son generados por sucesivas iteraciones de ecuaciones matemáticas muy sencillas, algo que no deja de ser llamativo: de lo sencillo pueden extraerse cosas muy complejas.

La autosemejanza no es algo abstracto, sino que puede rastrearse en cosas tan diversas como la cristalografía, las costas, los copos de nieve, las estructuras de crecimiento de especies naturales, la dinámica de los remolinos y los fluidos en general, etc. Es utilizada, por ejemplo, para hacer representaciones de terrenos en videojugos y películas, debido al gran parecido con la realidad que se puede obtener.

Esta propiedad de los fractales, tan relacionada con la naturaleza, es la que Francisco Guerrero llevó al campo musical, haciendo que las estructuras (intervalos, dinámicas, entradas,…) se mantuviesen a todos los niveles: orquesta al completo, familias, grupos e intrumentos individuales. Es por esto por lo que Guerrero hace mucho hincapié en la diferencia entre complejo y complicado. Sus partituras son complejas (algo evidente en cuanto se oye una o se echa un vistazo a la partitura), pero no complicadas, ya que su organización interna puede entenderse fácilmente sin demasiado esfuerzo.

Si no han oído ustedes ninguna obra de Guerrero, voy a darles dos recomendaciones, una orquestal y otra de cámara.

CD del sello Col LegnoLa primera es el CD de obras orquestales que grabó para el sello Col Legno la Orquesta Sinfónica de Galicia bajo la dirección de José Ramón Encinar, una verdadera maravilla de la que creo que no se ha podido escuchar mucho en directo en su propia sede: el Palacio de la Ópera de A Coruña. Yo, por lo menos, no lo recuerdo… y me extraña que se me hubiera pasado algo así en los últimos 6 ó 7 años (la grabación es del 2000). Las obras son las siguientes: Coma Berenices, Antar Atman, Sáhara, Oleada y Ariadna; las tres primeras para orquesta y las dos últimas para orquesta de cuerdas. El CD está estupendamente interpretado y, por si fuera poco, posee unas completas notas sobre las obras que lo componen y las técnica s musicales de Guerrero. Pueden leer una crítica a esta grabación aquí.

La segunda recomendación es la integral del ciclo de cuartetos/tríos/solos Zayin, que el Cuarteto Arditti (unos abanderados de la música de nuestros días) grabaron para el sello andaluz Almaviva y financiada por la Junta de Andalucía a través del CDMA (Centro de Documentación Musical de Andalucía). CD del sello AlmavivaEn Zayin, Guerrero también emplea la combinatoria y los fractales para unificar y dar coherencia a sus obras, aunque en mi opinión con resultados más crípticos que en las obras orquestales, supongo que por la limitación de recursos, en tanto en cuanto tenemos un cuarteto/trío/solista en vez de una orquesta en pleno. Pueden ver una crítica de este CD aquí.

Quizás algún día la música de Guerrero suene en nuestros escenarios con cierta frecuencia y con el reconocimeinto que merece, pero temo que, desgraciadamente, habrá de pasar mucho tiempo para que eso suceda. No es una música que pretenda describir la naturaleza desde su lado amable “tipo postal”, sino de capturar su esencia, aquello que la pone en movimiento, lo que hace que las plantas crezcan como lo hacen, que los ríos formen sus vórtices en las pozas y que produce una perfecta geometría en un copo de nieve… una música fascinante y con una fuerza arrolladora.

Si quieren saber algo más sobre Francisco Guerrero, pueden ir a la correspondiente página del Catálogo de Compositores Iberoamericanos y leer el artículo Energía directa al corazón de la web Filomúsica.

Si lo que quieren es profundizar en el tema de los fractales, entren en La Teoría del Caos, y si desean jugar con ese tipo de gráficos en su ordenador, háganse con el programita Fractint, que es gratuito (freeware).

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Categorías: Música

8 comentarios »

  1. Excelente retrato profesional de Guerrero!!

  2. Me parece interesantísimo este post.

    Siempre he pensado en la Fuga en Sol menor, de la primera serie de ‘El Clave Bien Temperado’ como un fractal: tiene partes que se repiten de forma similar a los fractales. Por ejemplo, el contrasujeto es derivado del sujeto (por cierto… ¿entonces vale llamarlo ‘contrasujeto’?).

  3. Ante tu comentario, no me queda más que cogerme el CD y ver si tengo la misma sensación.

  4. Sí, vale llamarlo así, por supuesto. Podemos observar una y otra vez que Bach, a la hora de construir sus contrasujetos, parece seguir la premisa de que sean contrastantes pero complementarios respecto al sujeto.

    La fuga en fa sostenido menor del mismo volumen del Clave es buien ejemplo de eso. Los alumnos se sorprenden al descubrir que el contrasujeto es, en realidad, un habilidoso disfraz del sujeto: por movimiento contrario y percutiendo dos veces cada una de las notas.

    Al establecer una cierta conexión entre el sujeto y el contrasujeto se consigue una mayor cohesión entre las partes, tarea en la que Bach, una vez más, es Maestro.

    Un saludo

  5. Me he tomado la libertad de “arreglar” los comentarios para que se puedan seguir sin tener que ir al otro post. Espero que no os importe.

  6. Entonces, Emejota, podrás ayudarme con otro tema más escabroso:

    La fuga en Do sostenido menor, del mismo volúmen, ¿tiene un sujeto y dos contrasujetos o es una fuga triple?

    Los tres temas presentes me parecen que son increíbles y muy independientes (en realidad no, pero una vez más volvemos a ese asunto de la cohesión que mencionas)… tánto que me recuerdan a la última fuga de Die Kunst der Fuge

  7. No lo dudes, se trata de una fuga triple (y la que mencionas del arte de la fuga también) En este tipo de fugas se juega con el efecto de la adición de un nuevo tema a la textura polifónica establecida previamente por el anterior tema, una vez ha sido expuesto y han sido puestas en evidencia sus posibilidades.

    Por otro lado, como bien dices, la esencia de una fuga múltiple reside en la total independencia de los temas que intervienen en ella además de sus posibilidades combinatorias. La cohesión final viene dada por el ensamblado perfecto de unas piezas que, entre sí, no tienen nada en común. No perdamos de vista que una fuga múltiple se empieza a construir por el tejado: se parte de un entramado polifónico en el que ya están insertados un número de sujetos determinado y una vez que se ha comprobado su capacidad combinatoria se procede a elaborarlos individualmente, componiendo con cada uno de ellos una pequeña fuga dentre de la gran fuga general.

    Espero no haber sido muy confuso y disculpas Ferre si nos estamos yendo de tema. Un saludo!

  8. ¡Qué dices! Todo lo contrario, agradezco vuestra participación y explicaciones, que así aprendo (y aquellos que por aquí se acerquen y sean, como yo, aficionados). Así que podeis iros de tema tanto como querais, faltaba más :-)

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