Ciudad de cristal
Una de mis costumbres diarias, como aficionado a los cómics, es pasarme por La Cárcel de Papel, donde podemos informarnos de noticias sobre ese mundo, además de aprender algo más y seguir, si queremos, alguna recomendación de Álvaro Pons (su autor) o de cualquiera de los participantes, también asiduos del foro de Cómic europeo de Dreamers. Está claro que a veces aciertan con las recomendaciones, y otras no (ya sabeis que cada uno tiene sus gustos), pero son siempre propuestas a considerar. Así que voy a robarles de vez en cuando alguna noticia a ambas páginas (ains, el ser vago hace que tenga esta actitud)… aunque sólo la noticia, que los comentarios son de cosecha propia, tanto para bien como para mal. Por ejemplo, el número especial de Indy Magazine de primavera 2004, con un estudio sobre City of Glass, la obra de Karasik y Mazzucchelli, con una versión del relato de Paul Auster en La Trilogía de Nueva York, publicado en España por Anagrama.
Si han leído la novela, ya saben de su estilo tan personal, entre el relato de terror, el de detectives, la autobiografía, el misterio, el metalenguaje y las múltiples referencias, tanto a nivel estilístico como semántico, el aire suspendido que tiene la narración, la soledad, la incomunicación, etc. Todo eso está trasladado a otro medio gracias a Karasik, en un guión que resuelve con holgura el cambio de medio, sin perder lo esencial del original y con el aporte de ese gran dibujante que es David Mazzucchelli, en el momento en que estaba llegando a esa depuración de su estilo que ya había empezado años antes a la chita callando en Daredevil (Born again) y Batman Año 1, en unas de las épocas más interesantes de ambos personajes, junto a otro grande: Frank Miller. Y es que su dibujo ha ido ganando en aparente sencillez. Aparente, ya que lo que dibuja ahora es sólo lo necesario e imprescindible para transmitir al lector la profundidad de los guiones. No vereis miles de líneas ni splash-pages. Tampoco es la línea clara del tipo Hergé o Jacobs (aunque está más cerca de ellos, sin duda), pero sí que encontrareis a alguien que utiliza su técnica en función de lo que se cuenta, sin exhibicionismos.
En España creo que lo editó La Cúpula, pero supongo que es difícil encontrar los 3 números de que constaba la serie. A ver si la reeditan en un único tomo, de forma integral.
