Fábulas: un cuento de cuentos

Érase una vez una famosa editorial de comics norteamericana a la que se la conocía por dos letras, D.C., y un pequeño sello que guardaba bajo su ala protectora, Vertigo. Hete aquí que un día llegó un caballero de nombre Bill Willingham y les dijo a los dueños de la editorial: Quiero contar cuentos. Los dueños le contestaron: Ya contamos cuentos. Bill les replicó: Ah, pero yo no quiero contar nada sobre Superman o sobre Batman, quiero contarles a los lectores historias sobre el Lobo Feroz, sobre Blancanieves y también sobre Pinocho.

20070068
Bill Willingham (© Benjamen Purvis)

Los dueños de la editorial arquearon tanto sus cejas que casi tocaban el techo con ella y abrieron sus ojos hasta dolerles. ¿Cómo podía decir aquel caballero semejante tontería? La editorial de las dos letritas no era sitio para los ratones de Cenicienta ni tampoco para Caperucita Roja.

Pero Bill saco unos papeles de dentro de su capa mágica y se los enseñó a los dueños y éstos sonrieron, se miraron y le dijeron: Es nuestra decisión que usted nos cuente sus cuentos y que se los cuenta también a los lectores.

Y así es como Bill empezó a contarnos la vida de las Fábulas.

Porque Fábulas (Fables) va de eso. De los cuentos que todos nosotros conocemos desde que éramos niños. Todos esos personajes que somos capaces de reconocer, de los que podemos recordar sus andanzas y desventuras. Sólo que Bill Willingham los ha trasladado al mundo de hoy.

La premisa sobre la que se sustenta esta serie de comics es la siguiente. El mundo de los cuentos, las Patrias, ha sido conquistado por los ejércitos de un poderoso y misterioso enemigo del que se desconoce su identidad y al que se refieren como El Adversario y muchos (pero no todos) de los personajes de los cuentos (las fábulas a las que se refiere el título) ha huido a nuestro mundo. Ahora viven en un par de manzanas de la ciudad de Nueva York (donde, al fin y al cabo, uno puede pasar fácilmente desapercibido), en una comunidad cerrada, un mágico ghetto, esperando volver a su mundo y recuperar sus tierras. Pero llevan en esta situación mucho, lo que se dice muuuuucho tiempo, y, claro, Villa Fábula se ha convertido en un barrio tan característico de la ciudad como Harlem o Brooklyn… sólo que los mundanos (así llaman a la gente del mundo real) no saben que quienes viven en esa comunidad son personajes de cuento, ya que les han ocultado este hecho (la ayuda en forma de potentes hechizos de sus miembros más dotados para las artes mágicas no les ha venido nada mal para pasar por personas normales).

Lo que hace Bill Willingham es relatarnos nuevos cuentos con esos personajes. Cuentos de hoy en día, donde surgen nuevos conflictos, que, como en las narraciones originales, pueden llegar a ser muy crueles. Cuentos que muestran al vida de aquellos personajes después de haber sido los protagonistas de sus antiguas historias. Pero aquí, a diferencia de esos cuentos y gracias a haberlos juntado en una comunidad, todos los personajes se relacionan unos con otros, y de esta mezcla surgen nuevas historias, que no son más que nuevos cuentos (¿no llaman cuentos algunos adultos a los tebeos?), tan oscuros, líricos o épicos como los antiguos.

El hecho de ser un barrio de Nueva York habitado por tales seres hace que ellos mismos hayan adoptado estructuras sociales de la vida mundana y creado una especie de “administración paralela”, similar a lo que sucede con el mundo mágico de Harry Potter. Por ejemplo, la comunidad tiene un alcalde, Old King Cole, pero es más una figura decorativa que un gobernante, ya que quien maneja el cotarro es su Directora de Operaciones, una mujer dura, fría e inteligente: Blancanieves (más bien Blanca Nieves, ya que a veces la llaman Blanca y otras Srta. Nieves). Aquí la tienen mediando entre la Bella y la Bestia, que, oh sorpresa, parece que no vivieron felices para siempre. (Si no consiguen leer la página bien, pueden pinchar en ella para poder verla en el propio Flickr, donde tendrán que pinchar en la parte superior, donde hay una pequeña lupa con las palabras All Sizes)

20070069
Fábulas nº1, página 4 (© Bill Willingham y D.C. comics)

Por si fuera poco, su mano derecha es el sheriff Feroz… Lobo Feroz, que ha conseguido poder cambiar de forma lupina a humana y viceversa a voluntad, un personaje que está a medio camino entre el antes nombrado John Constantine y Logan (el Lobezno de la Patrulla-X) y que es el malo por antonomasia de muchos cuentos inolvidables, entre los que se encuentran Los Tres Cerditos y Caperucita Roja. Aquí está en su oficina, recibiendo un aviso de ni más ni menos que Jack el de las Habichuelas Mágicas y también el Matagigantes.

20070070
Fábulas nº1, página 3 [extracto] (© Bill Willingham y D.C. comics)

Ambas dos páginas anteriores (página y dos tercios, para ser más exactos) pertenecen al primer número de la serie (es más, son la cuarta y tercera, respectivamente), así que no les he revelado nada que no hubieran sabido nada más comenzar la lectura.

Si uno se pone purista, la verdad es que ni la idea de partida es de una originalidad tremenda (pero ojo, no exenta de ella) ni tampoco el dibujo, a cargo de Lan medina a los lápices y Steve Leialoha a la tinta, es una maravilla (luego mejora con la llegada de Mark Buckingham, otro dibujante), pero el caso es que la combinación de ambos y, sobre todo, la forma en que Bill Willingham crea nuevas historias (nuevos cuentos) partiendo de personajes harto trillados sin que éstos pierdan parte de su esencia y enriqueciendo a su vez las relaciones entre todos ellos e incluso entre los diferentes cuentos de los que parten, hace que Fábulas sea uno de mis tebeos favoritos en la actualidad, donde de repente saltan conexiones con los cuentos modernos (esto es, con el cine y los comics, que son los cuentos de nuestra época). Por ejemplo, cuando Feroz se dispone a resolver un crimen en el número que lleva por título La famosa escena del salón (sin salón), un homenaje a aquellos finales de novela policíaca en los que el detective descubría al culpable en un salón donde había reunido a todos los sospechosos y, más en concreto, a aquellas de Dashiell Hammett que luego protagonizaban en la pantalla William Powell y Mirna Loy (El Hombre Delgado y sus secuelas). Por no hablar de las más que evidentes referencias a Matrix y los Hombres de Negro en la saga La Marcha de los Soldados de Madera. Sin olvidar las referencias a otras historias, como sucede con todo el arco argumental Rebelión en la Granja, en referencia a la novela homónima de George Orwell.

No quiero olvidarme de la labor de James Jean, el autor de las portadas que, utilizando diversas técnicas, constituyen pequeñas joyas que son la puerta perfecta para adentrarse en el mundo de Fábulas. Les voy a poner un par de ellas, aunque pueden ver todas, junto con su proceso de realización (lápices) aquí (yo ya me he descargado todas para utilizarlas como fondos de escritorio).

20070071
Portada de Fables #3 (© James Jean y D.C. Comics)
20070072
Portada de Fables #34 (© James Jean y D.C. Comics). Un cartel de “Únete a la Horda Imperial” en consonancia con las primeras páginas del número, donde dos gnomos mantienen una divertida charla sobre sus peripecias en el ejército del Adversario (que si el sargento no sé qué, que si el rancho es muy malo,…)

Quizás el mayor inconveniente que tiene Fábulas es de dónde viene: es un tebeo norteamericano publicado por una major como D.C. Comics, la misma editorial de Superman y Batman. Esas dos cosas juegan claramente en su contra, ya que el público no lo va a recibir de la misma forma que si fuera obra de autores italianos y publicado por una major francesa, por ejemplo. Y es que los prejuicios los hay, por mucho que nos empeñemos en negarlo. Les aseguro que si Fábulas fuera hecho por un autor hot francés y publicado por Dupuis la cosa pintaría muy diferente: se alabaría sin cesar. Bueno, pues no, es de D.C. Comics y está editado dentro de su sello Vertigo, lo que da una pista de hacia qué público va dirigido, ya que es el mismo que nos dio tebeos de gran calidad (algunos obras maestras del género) como Sandman, Hellblazer, Predicador, Animal Man, Doom Patrol y permitió que V de Vendetta pudiera terminarse.

En España la edición de Fábulas primero estuvo a cargo de Norma, pero luego paso a editarla Planeta-DeAgostini. Estos son los tomos publicados hasta ahora (el último de ellos recién salido de la imprenta y que pueden imaginar corrí raudo a comprar).

  1. Fábulas: Leyendas en el Exilio: Norma Editorial. Edición española del tomo Fables: Legends in Exile TPB USA, que contiene los siguientes números de la colección ordinaria: Fables #1-5.
  2. Fábulas: Rebelión en la Granja: (Ojo, la sinopsis del enlace anterior está equivocada) Norma Editorial. Edición española del tomo Fables: Animal Farm TPB USA (Fables #6-10).
  3. Fábulas: Una Historia de Amor: Planeta-DeAgostini. Edición española del tomo Fables: Storybook Love TPB USA (Fables #11-18).
  4. Fábulas: La Marcha de los Soldados de Madera: Planeta-DeAgostini. Edición española del tomo Fables: March of the Wooden Soldiers TPB USA (Fables #19-21, 23-27).
  5. Fábulas: Las Crueles Estaciones: Planeta-DeAgostini. Edición española del tomo Fables: The Mean Seasons TPB USA (Fables #22, 28-33).
  6. Fábulas: Tierras Natales: Planeta-DeAgostini. Edición española del tomo Fables: Homelands TPB USA (Fables #34-41).

La serie sigue abierta en EE.UU., donde va por el número 58 (salió a la venta el 14 de este mes de marzo). Allí también se han editado otros 2 tomos recopilatorios (TPBs) que supongo no tardarán en cruzar el Atlántico:

  • Fables: Arabian Nights (and Days) (Fables #42-47)
  • Fables: Wolves (Fables #48-51)
  • El próximo mes de junio saldrá a la venta el TPB Fables: Sons of Empire (Fables #52-59).
Related Posts with Thumbnails
Categorías: Comics

Sin comentarios »

Todavía sin comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Escriba un comentario