Patrimonio mundial (7): Stonehenge (Reino Unido)
Hoy iremos cerquita. Sólo atravesaremos el Golfo de Vizcaya para llegar al sur de Gran Bretaña, al condado de Wiltshire.
A unos 12,5 Km. en línea recta al norte de la ciudad de Salisbury y a poco más de 3,5 Km. al oeste de Amesbury, en un colina entre las verdes llanuras…
… se encuentra esto:
Oh, vaya, disculpen, ustedes no están acostumbrados a verlo desde las alturas. Será mejor que les muestre qué es desde un punto de vista más humano:
Como siempre, el título del post anula toda sorpresa, ya que ustedes ya sabían que íbamos a llegar a Stonehenge, pero por favor, hagan como si no hubieran leído el título y expresen su sorpresa: “¡Oooooooh!”. Bien, ahora vayamos al grano.
Stonehenge es una construcción megalítica erigida en tres fases diferentes, que pueden ver en la siguiente imagen:
La primera fase, a la que los especialistas se refieren como Stonehenge I, fue construida alrededor del 3100 a.C., en pleno Neolítico, y consiste en una zanja circular de unos 98 m. de diámetro con dos entradas: una grande al noreste y otra pequeña al sur (esta última no se aprecia en la imagen). A lo largo del perímetro interno de la zanja, los constructores excavaron 56 hoyos poco profundos de 1 m. de diámetro, que son conocidos ahora como los Hoyos Aubrey, en honor a su descubridor, John Aubrey, y en los que se supone que se colocaban una especie de postes de madera (aunque no está demostrado).
Además, levantaron dos piedras en la entrada (una de ellas todavía en pie) y otras cuatro en el interior, denominadas piadras de las Estaciones (dos de ellas en lo alto de sendos túmulos).
Stonehenge II, 1.000 años más tarde, trajo dos novedades en las últimas tendencias de decoración de monumentos megalíticos: la Avenida, que conduce a la entrada al círculo y que está flanqueada por otras piedras, y dos círculos concéntricos interiores formados por unas 80 piedras de arenisca azul traídas de las montañas del suroeste de Gales. Debido a la gran distancia que tenían que recorrer para traer estas piedras, unos 380 Km., estos dos círculos no llegaron a terminarse, conservando con ese aspecto como de herradura. La entrada a estos círculos interiores, así como la avenida, estaría alineada con la salida del Sol en el solticio de verano.
Por último, allá por el año 2000 a.C., en pleno Stonehenge III, aparecen las construcciones que nos resultan más familiares: dos círculos concéntricos. El más antiguo de ellos es el externo, compuesto por piedras unidas con dinteles formados por piedras que no son rectangulares, sino que están esculpidas con forma curva para adaptarse a la circunferencia; el interno, más moderno, compuesto por estructuras con dinteles y obeliscos dispuestos alternativamente. Son precisamente los dinteles los que dan nombre al conjunto, ya que Stonehenge quiere decir “Piedras Colgantes”.
Bueno, ¿y para qué demonios los habitantes de la zona levantaron semejante estructura? ¿Era el no-va-más del diseño de jardines de la época? ¿Lo exigía su religión? ¿O era por fardar ante las tribus vecinas?
Parece que hay varias interpretaciones no necesariamente excluyentes. El hecho del alineamiento del Sol naciente del solsticio de verano con la “Heel Stone” (indicada en el dibujo de la fase nº3) indica cierto uso como calendario pétreo, algo común a muchas culturas de la antigüedad (muy ligadas a los ciclos naturales).
Las piedras azules traídas desde las galesas Colinas Preseli vendrían a ser una especie de hermandad entre dos culturas. Aunque también aportan una conexión entre Stonehenge y otro monumento megalítico que hay en dichas colinas: Carn Menyn.
También hay teorías (no demostradas) que asocian Stonehenge con ritos de los druídas. E incluso dándole carácter funerario, aun sin haber encontrado nada que indique que este monumento fuera una especie de cementerio.
Por supuesto, no hay que olvidar a los movimientos new-age y neo-druídicos, que, inducidos por antiguas leyendas artúricas, ven en las piedras milenarias de Stonehenge un lugar al que peregrinar en busca de no sé que tipo de conexión con la antigua naturaleza, el mundo espiritual, cosas por el estilo y bla bla bla (¿se nota que esto me parece una sarta de bobadas?)
La verdad es que ya ven que poco se sabe de la utilidad de Stonehenge, apenas algún retazo, así que continúa rodeado de una espesa capa de misterio. Menos mal que eso no impide poder contemplar una de esas grandes obras que han llegado desde épocas remotas. Unas piedras que desafian el paso del tiempo, sensación que se acentúa gracias a su disposición circular, y que, como las pirámides susurran en lenguas muertas secretos de la antigüedad.







joder, que bonito, siempre he querido ir ahí… y en las veces que he estado en Inglaterra aun no he tenido la oportunidad, a ver si en la próxima…
Por cierto, muy interesante el artículo ^^
Nada, Mrithail, en tu próximo viaje a tierras británicas ya no tendrás excusa. De Londres a Amesbury sólo hay 135 Km., así que no creo que sea difícil hacer una escapadita de ida y vuelta. Eso sí, luego ya nos contarás qué tal la visita :-)
A ver si es cierto, aunque siempre que he ido he tomado casi el camino opuesto desde Londres, hacia el condado de Lincoln.
Pero si consigo ir este año, no dudes que lo comentaré aquí ^^
este articulo estubo beno pero una d las fotos estaba en ingles buuuuuu pero bueno interesant…!!!!