Seguramente a muchos las escenas de persecuciones en coche de las películas no les dirán nada. A mí me gustan. Bueno, “peó e robá y matá”, ¿no?.
He recopilado aquí algunas de las mejores de la historia cinematográfica… y no saben lo difícil que se ha puesto encontrar escenas en los servidores de video de la red. Las productores los retiran constantemente, lo que me parece un poco estúpido, ya que son sólo algunas escenas que por uno u otro motivo son famosas y, miren como lo miren, es publicidad gratuita para la venta de DVDs. Dicho lo cual, a ver cuánto duran éstos.
“Bullit”, de Peter Yates (1968): Simplemente maravillosa en todos sus aspectos: la tensión creada poco a poco, los encuadres, las expresiones de los actores (con un Steve McQueen de lo más cool), la música de Lalo Schifrin que luego es sustituida por el ruido de los coches (que parecen hablar entre ellos), las empinadas calles de San Francisco, las curvadas carreteras costeras,…
“The French Connection”, de William Friedkin (1971): En España, haciendo gala de esa horrorosa tradición tan nuestra que es cambiar los títulos de las películas, se llamó “Contra el imperio de la droga”. Menos mal que sólo cambiamos el título y no las escenas (vale, antes de 1975, con la censura, también), porque modificar la persecución de un metro suburbano a cargo de un coche conducido frenéticamente por un casi poseído Gene Hackman hubiera sido un crimen. Es una lástima que el vídeo que van a ver a continuación termine justo donde termina, porque la escena tiene un epílogo que es precisamente el que pone imagen al cartel original del film.
“Ronin”, de John Frankenheimer (1998): Un thriller con mayúsculas que pasó silenciosamente por las carteleras españolas y que el tiempo ha puesto en el sitio que merece, obra de un artesano del celuloide, John Frankenheimer. Añadan un buen puñado de excelentes actores (Robert DeNiro, Jean Reno, Sean Bean, Stellan Skarsgard, Natascha McElhone, Jonathan Pryce y Michael Lonsdale) y dos persecuciones en las que lo más importante es la sensación de velocidad y solidez que logran transmitir al espectador. La primera persecución se sitúa en Niza, mientras que la segunda nos traslada al corazón de París.
“The Seven-Ups”, de Philip D’Antoni (1973): Película que no he visto ni sé cómo se tituló en España (si es que se llegó a estrenar aquí). Su director fue el productor tanto de “Bullit” como de “The French Connection”, así que esta secuencia es un mezcla de ambas, ya que además comparten el mismo conductor-especialista y sustituyen a Steve McQueen por Roy Scheider, que era el compañero de Hackman en “The French Connection”.
“The Blues Brothers”, de John Landis (1980): Dos persecuciones son las que se recuerdan de esta entretenida “comedia musical” que protagonizaron Dan Ackroyd y John Belushi: la que tiene lugar en un centro comercial (que verán aquí) y la final (que no he encontrado), que debe tener el récord de mayor número de coches destrozados de la historia.
“El Mito de Bourne”, de Paul Greengrass (2004): Ya sólo al persecución en las calles de Moscú vale la entrada del cine. Desde Ronin no había visto ninguna a su altura. No he encontrado un vídeo de esta escena con unos mínimos de calidad (si alguno sabe de dónde cogerlo, le agradecería que me lo indicara para incluirlo en este post).