JC

¡Por fin!

No sé qué leyes económicas siguen las editoras españolas de DVDs, porque a veces te encuentras con que alguna película que crees que debería haber sido editada hace la tira de años, resulta que no, que preguntas en las tiendas y miras en internet y nada de nada. En fin, como me resulta incomprensible, me quedo con cara de tonto y alelado.

Pero la semana pasada, mientras iba a comprar la sexta temporada de El Ala Oeste y la primera de The Wire (en ambos casos también podría entonar un ¡Al fin! bastante grande), mis ojos lanzaron una señal de aviso a mi cerebro en cuanto vieron esto:

20080114

Si no han visto el Julio César dirigido por Joseph L. Mankiewicz en 1953, lo siento por ustedes, ya que se pierden una magnífica adaptación de la obra de Shakespeare y, por el mismo precio, unas actuaciones increíbles, entre las que destacan las de James Mason y Marlon Brando. De este último, al película contiene una de sus mejores escenas: el parlamento ante el cadáver de César. Ciertamente el texto de Shakepeare es un joya, pero el carácter que le imprime Brando es inolvidable. Sin crispación ni ampulosidad, el discurso va creciendo meticulosamente en intensidad hasta la frase final, un frío y calculado estallido para encender la mecha de la guerra civil.

El parlamento de Marco Antonio, según Marlon Brando.

PD: Al hilo de la edición tardía de películas y aprovechando la muerte de Paul Newman… ¿para cuando esa gran comedia/thriller que es El Premio? ¿Y ya puestos, sin tener nada que ver con Newman, veremos algún día en DVD El año que vivimos peligrosamente?

Categorías: Cine & TV

El Conejo Blanco

Mezclen a partes iguales LSD, Alicia en el País de las Maravillas, el Bolero de Ravel, el Sketches of Spain de Miles Davis y una voz fascinante, la de Grace Slick.

Resultado: White Rabbit, de Jefferson Airplane, una de las mejores canciones de la década de los 60, compuesta por la propia Slick para su anterior banda (The Great Society) y que se llevó consigo a Jefferson Airplane. Fue editada en 1967 como single del LP Surrealistic Pillow, donde la voz de Slick suena más grave que en la versión de The Great Society debido a varias operaciones de garganta (y para mi gusto, esta bajada de tono la beneficia en su interpretación).

La versión que he encontrado en Youtube es, además, muy significtiva históricamente, ya que pertenece a la actuación de Jefferson Airplane en el Festival de Woodstock de 1969. Atentos a la afinación en directo de Slick (la parte vocal de White Rabbit es peligrosa en este aspecto). (“White Rabbit” está precedida de “Somebody to Love”, así que si quieren saltarse ésta tendrán que ir al minuto 4:28)

Jefferson Airplane: White Rabbit (LP “Surrealistic Pillow” (1967)
One pill makes you larger
And one pill makes you small,
And the ones that mother gives you
Don’t do anything at all.
Go ask Alice
When she’s ten feet tall.

And if you go chasing rabbits
And you know you’re going to fall,
Tell ‘em a hookah smoking caterpillar
Has given you the call.
Call Alice
When she was just small.

When the men on the chessboard
Get up and tell you where to go
And you’ve just had some kind of mushroom
And your mind is moving low.
Go ask Alice
I think she’ll know.

When logic and proportion
Have fallen sloppy dead,
And the White Knight is talking backwards
And the Red Queen’s “off with her head!”
Remember what the dormouse said:
“Feed your head. Feed your head. Feed your head”

Categorías: Música, Videos

Show celtibérico en el supermercado

Hay servilletas de papel de todo tipo: de colorines, con flores, con cenefas, con patitos o dibujos de lo más variado. Y además también las hay blancas, sin nada. La denominación que usan en este supermercado (de la cadena gallega Gadis) para estas últimas merece un premio celtibérico de primera clase.

20080110
Categorías: Miscelánea

Hitchcock + Truffaut

Hacía tiempo que no entraba en Tras las Turquesas Cortinas; vaya usted a saber por qué, ya que es de los pocos blogs sobre comics que merecen la pena. En fin, el caso es que al cargar la página me encuentro con un regalo para todos sus lectores. He tenido que pellizcarme (¡ay!) para asegurarme de que no estaba soñando.

La razón es que el autor del blog, el Profesor Gafapasta, navegando por la red-de-redes descubrió unos archivos de audio impagables para todo aficionado al cine que se precie: las entrevistas que François Truffaut le hizo a Alfred Hitchcock en 1962 y que sirvieron de base para ese superventas cinéfilo y biblia del 7º arte que es El cine según Hitchcock. Si no conocen este libro, merecen infinitos tormentos en el más horrible infierno que puedan imaginar. Es más, si no fuera porque perdería lectores, les dejaría de saludar y les negaría el pan, la sal y la paella de los jueves. Vamos, ¡que lo lean ya mismo, coño! Además, en España lo publica Alianza Editorial en su colección Libro de Bolsillo por menos de 12 eurillos. O sea, una miseria (no me sean cutres).

Pues eso, Truffaut concertó con Hitchcock una serie de entrevistas (con la inestimable ayuda de Helen Scott como traductora/intérprete) en las se adentraron en el estilo y las películas del genio inglés, así como en su particular concepción del cine. Y es que Truffaut y sus compañeros de la revista Cahiers du Cinema vieron en el cine inmensamente comercial de Hitchcock un autor completo con un lenguaje tremendamente original y personal (luego los cahieristas dirían que hasta que llegaron ellos, nadie pensó en Hitchcock como artista… pero bueno, estos franceses siempre han sido un poquito chauvinistas).

20080109
Truffaut + Hitchcock + Scott

El caso es que el libro de Truffaut es ciertamente un modo inteligente y ameno de adentrarse en el mundo hitchcockiano en particular y en el arte cinematográfico en general. Lo primero es lógico si se ponen a hablar dos monstruos del cine como lo eran estos directores. Lo segundo, porque el libro no es una narración ni una descripción, sino que sigue el formato de una larguísima entrevista. Y vista la química entre ambos, la entrevista cruza la frontera en innumerables ocasiones y se transforma en un apasionante diálogo.

Por cierto, los archivos de audio pertenecen a una serie de post de un blog colectivo que, por lo que he podido ver, no tienen mala pinta (y además su título es de los mejores que recuerdo): If Charlie Parker Was a Gunslinger, There’d Be a Whole Lot of Dead Copycats (Si Charlie Parker fuera un pistolero, habría un buen montón de imitadores muertos). La serie de posts a la que me refiero es The Hitchcock/Truffaut Tapes.

ACTUALIZACIÓN 14/09/2008: Abuelo Igor, de Visiones Fugitivas, nos aclara la procedencia del maravilloso título del blog origen de los archivos de audio. Sólo tienen que leer el comentario nº1 del post. Muchas gracias, Abuelo Igor.

Categorías: Cine & TV

Viendo el sonido con fuego

Parece una tomadura de pelo, pero es verdad. El Tubo de Rubens es un experimento clásico de física para demostrar la existencia de las ondas estacionarias sonoras por medio del fuego. Una onda estacionaria se produce cuando interfieren en el mismo medio dos ondas iguales que viajan en sentido contrario: por ejemplo, en una cuerda, la onda interfiere con su reflexión en el otro extremo. Las ondas estacionarias parecen no moverse, motivo por el cual se denominan estacionarias. En realidad, sí se mueven, si bien tienen puntos que permacencen fijos (nodos) y otros que recorren la máxima amplitud (vientres). A continuación pueden ver una onda estacionaria en una cuerda.

20080108

¿Y por qué hablo de ondas estacionarias? Porque el sonido se crea precisamente a través de ondas estacionarias.

Bien, pasamos ahora al Tubo de Rubens, que se llama así en honor a Heinrich Rubens, físico alemán que realizó el experimento por primera vez en 1904. El ingenio es bien simple. Tenemos un tubo de metal abierto por sus dos extremos. Cogemos un taladro, le ponemos la broca para metales y perforamos un montón de agujeros en su parte superior de forma longitudinal.

A continuación colocamos en uno de sus extremos una mangera conectada a una bombona de propano (con las obvias medidas de seguridad, que no a los vecinos no les gustará que el edificio salte por los aires). En el otro extremo vamos a colocar un altavoz conectado a un equipo de música.

Vale, pues ya tenemos construido el Tubo de Rubens. ¿Y ahora qué? Hombre, lo que más de uno estará imaginando: abrimos el propano y prendemos fuego a alguno de los múltiples agujeros superiores del tubo. Esto hace que en todos ellos haya una llama. Vamos, como en su cocina de gas, con la diferencia de que el quemador de ésta es circular y el tubo es recto.

Se observa que las llamas tienen aproximadamente la misma longitud.

Vale, ahora hacemos que suene por el altavoz un sonido que previamente hemos grabado. Se trata de un tono de 440 Hz. Lo que pasa a continuación es que las longitudes de las llamas ya no son todas iguales, ya que el sonido provoca diferencias de presión en los agujeros. Las llamas ahora están reproduciendo visualmente la onda asociada al tono que suena en el altavoz. Incluso podríamos averiguar su frecuencia sin más que medir la longitud de onda (¿recuerdan la lección nº2 del Curso de Música?).

Todo esto lo verán mejor en los siguientes vídeos. ¡Para que luego digan que la ciencia no es divertida!

Related Posts with Thumbnails

Entradas anteriores »