Imaginen que abren la puerta de una vieja mansión en la que hace mucho que no vive nadie. El polvo y las telarañas cubren los muebles y las paredes. La luz se filtra débilmente por las rendijas de las ventanas. El aire, estático durante décadas, se arremolina alrededor de ustedes mientras avanzan.
En la esquina de un escritorio hay una caja de madera decorada con hermosas incrustaciones. La sostienen en sus manos y la abren. Al momento suena una melodía.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 1. Preludio (Andante) [Comienzo] (MP3 – 00:24 – 290 KB)
Esto que acaban de oír es el comienzo del Concerto Grosso nº1 del compositor ruso Alfred Schnittke (1934-1998), que compuso en 1977 para su amigo y gran defensor de su música, el violinista letón Gidon Kremer. Y no, no es exactamente una caja de música… pero el sonido es bastante parecido. En realidad es un piano preparado, que es un piano normal y corriente al que se le han insertado diferentes objetos entre sus cuerdas. Si vamos cambiando los materiales de los objetos utilizados (goma, metal, madera, plástico,…) podremos comprobar que el timbre de los sonidos varía. En el caso de esta obra de Schnittke, nos da la impresión de eso: una caja de música que, al abrirla, reproduce para nosotros una vieja melodía ya olvidada.
Alfred Schnittke (© Bill Robinson—Hulton Getty Picture Collection/Stone)
Alfred Schnittke es (fue) un compositor muy peculiar. Una de sus “marcas de fábrica” es su capacidad para poner juntos diferentes estilos de diferentes épocas y hacer que suene como algo totalmente coherente. Puede recorrer toda la historia de la música en un sólo movimiento de una sinfonía. Su serie de concertos grossos, de los que compuso seis, es paradigmática de esta actitud. Y dentro de ellos, el nº1 es el ejemplo más perfecto. Una obra que aúna brillantez, dificultad, modernidad, espectacularidad, introversión y popularidad.
Pero antes de entrar en materia, ¿qué es un concerto grosso? ¿Un concierto de proporciones pantagruélicas? ¿Un concierto para intérpretes pasados de peso (en cuyo caso sería mejor que se llamara concerto grasso)?
El concerto grosso es una forma musical, que es lo mismo que decir una estructura musical, un molde en el que acomodar la música. El concerto grosso divide a la orquesta en dos subconjuntos, llamados concertino y ripieno. El más pequeño de estos dos subconjuntos es el concertino (son un puñado de instrumentos: 2, 3, 4,…), mientras que el resto de la orquesta forman el ripieno. El compositor hace que estos dos subconjuntos dialoguen entre sí, alternando la música entre ambos, y se produzca un contraste debido, entre otras cosas, a las dimensiones de ambos subconjuntos.
El concerto grosso tuvo su edad de oro durante el barroco (del S.XVII a mediados del S.XVIII) y el compositor que más hizo brillar esta forma musical fue el italiano Arcangelo Corelli. En la serie de conciertos que se agrupan bajo el Op.6, el concertino está formado por 2 violines y 1 violonchelo.
Archangelo CORELLI: Concerto da chiesa nº6 en fa mayor (de los 12 Concerti Grossi Op.6) – 3. Vivace [Comienzo] (MP3 – 01:15 – 887 KB)
Arcangelo Corelli
Volvamos a nuestra visita a la casa abandona guiados por la música de Schnittke. ¿Recuerdan cómo empezaba?
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 1. Preludio (Andante) [Comienzo] (MP3 – 00:24 – 290 KB)
Si la imagen de la caja de música no les convence (a mí sí, desde luego), quizás pueda ayudarles otra: la de un antiguo piano en el salón de la casa; un piano ya desafinado en el que nos hemos atrevido a tocar una pequeña melodía con una mano, mientras que con la otra pulsamos obsesivamente otra nota. Esa yuxtaposición, ese contraste entre ambas actitudes es parte de la intención de Schnittke.
Él mismo lo aclaró cuando expuso que su Concerto grosso no sólo se llamaba así debido a la división entre concertino y ripieno, sino también por la lucha que se establecía entre tres esferas: la de la música barroca (Corelli, Vivaldi), la de la música moderna (cromatismo total libre, microintervalos) y la de la música banal (la melodía inicial del piano y alguna que otra sorpresa que descubriremos más adelante). En definitiva, la yuxtaposición, el contraste, la lucha. Toda una dialéctica musical.
El primer movimiento del Concerto grosso nº1 de Schnittke es un Preludio, o sea, algo que nos prepara para lo que vendrá después. Este carácter de preparación es evidente justo después de la intervención del piano preparado, con la aparición de los 2 violines tocando lentamente como desperezándose después de un largo sueño del que les hemos despertado al abrir la caja de música.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 1. Preludio (Andante) [Entrada de los violines] (MP3 – 01:16 – 895 KB)
En el fragmento que acaban de oír también aparece un clave (allí por el minuto 00:40), uno de los instrumentos estrella de la época barroca y que normalmente estaba dentro del grupo de instrumentos que se utilizaban como bajo continuo y que se encargaban de cimentar la armonía de las obras .
El resto de la orquesta son 21 instrumentos de cuerda. Efectivamente, Schnittke no utiliza para esta obra ningún instrumento de viento (ya sea de las maderas o de los metales) ni tampoco de percusión. Es otra forma de acercarse al sonido barroco, cuando las orquestas, si utilizaban instrumentos de viento, no era de forma tan numerosa como en la de la moderna orquesta sinfónica.
Al final del preludio, la música se vuelve más arisca, los violines ya han despertado completamente y azuzan a la orquesta, que, con un sonoro bostezo, deja preparada la obra para adentrarse en un nuevo movimiento.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 1. Preludio (Andante) [Final] (MP3 – 00:36 – 431 KB)
Una vez preparado el ambiente, la casa abandonada se llena de fantasmas de la música del pasado en una vertiginosa Toccata (una pieza que se empleaba para mostrar la destreza y el virtuosismo de los intérpretes) que avanza casi furiosa y por momentos caótica, mezclando elementos de distintas épocas (empezando por el barroco y terminando en la música serial) que acaban por colapsarse en un abrupto final. He extraído unos cuantos compases de esta Tocatta y los he unido en el siguiente ejemplo:
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 2. Toccata (Allegro) [Extractos] (MP3 – 01:57 – 1,33 MB)
Después del remolino de la Toccata, Schnittke nos sumerge en un lento y sombrío Recitativo, una declamación que surge en medio del timbre orquestal, como si se vislumbrara a través de las brumas del tiempo.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 3. Recitativo (Lento) [Extracto] (MP3 – 00:30 – 362 KB)
El Recitativo da paso a una Cadenza para los dos violines. Este movimiento se puede dividir en tres partes diferenciadas. La primera sigue el carácter del Recitativo previo, la segunda está reservada para la ejecución en pizzicato y en la tercera los violines parecen pelear entre sí para desembocar en el enlace con el siguiente movimiento.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 4. Cadenza [Extractos de las 3 partes] (MP3 – 00:44 – 517 KB)
El Rondo, que es donde, sin pausa, desemboca la Cadenza, es una de las grandes sorpresas de este Concerto Grosso nº1. Comienza volviendo otra vez la vista al Barroco y trayendo de él a Vivaldi. Después de una breve introducción (que es justo el final de la Cadenza), los violines se van pisando y luego la orquesta los imita de una manera muy especial, con una espectacular utilización de los microintervalos, que parecen haber coexistido con la parte barroca desde siempre, de manera natural.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 5. Rondo (Agitato) [Comienzo] (MP3 – 00:49 – 578 KB)
Un rondó sigue una estructura del tipo ABACADA…, que quiere decir que hay un tema, un motivo, una melodia, una frase musical que se va repitiendo a lo largo de la pieza (A), intercalada con otras que no se repiten (B, C, D,…). Schnittke vuelve así, una y otra vez, al Barroco, ya que la parte que se repite es la que han escuchado hace un momento; aquella donde los violines avanzaban pisándose el otro al otro.
En la parte B de este rondó, el sonido de la cuerda se va transformando gradualmente hasta llegar al pizzicatto, después del cual vuelve a nosotros el tema A (recuerden: A siempre vuelve… ¡es un rondó!)
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 5. Rondo (Extractos de B y vuelta a A) [Comienzo] (MP3 – 00:19 – 226 KB)
La parte C es toda una sorpresa, ya que entre esta combinación de estilos tan peculiar que nos propone Schnittke, de repente nos asalta algo totalmente inesperado: un tango bailado por dos de los fantasmas en el salón abandonado. A mí este baile me suena a tiempos pasados, a los años 20 y 30 del pasado siglo, así que, a pesar de la sorpresa y la extrañeza inicial (¿qué hace un tango en medio del barroco?), su inclusión no me parece nada descabellado.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 5. Rondo (Extractos de B y vuelta a A) [C: el tango] (MP3 – 00:27 – 327 KB)
El final del Rondó es una de las partes que a mí más me gustan. Uno de esos sonidos que permanecen en mi cabeza. El tema principal aparece con un carácter cada vez más frenético, desembocando en la vuelta de la introducción inicial de este movimiento, que de repente da paso al piano preparado, interpretando la melodía de la caja de música mientras la orquesta lentamente parece colapsarse sobre él.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 5. Rondo (Agitato) [Final] (MP3 – 01:19 – 932 KB)
El piano preparado, después de su fugaz e importante intervención inicial en el Preludio no ha vuelto a sonar hasta ahora. Es sorprendente cómo, aunque hemos dejado de oír su sonido y su melodía, ésta ha permanecido intacta en nuestra cabeza y así su aparición después del Rondó transforma todo lo anterior, que por momentos pareció tan real, en lo que era, un recuerdo del pasado salido de la caja de música pasado a través de del filtro distorsionado de nuestro oído actual. Una alucinación salida de una caja de música que ahora cerramos, haciendo que esos fantasmas del pasado vuelvan a quedar encerrados en ella. Una caja de música encontrada en un rincón del salón de una vieja y abandonada mansión de la que salimos en el movimiento final, el Postludio, durante el que nos alejamos del edificio, que queda en la lejanía con el aura misteriosa que lo envolvía al principio y al que volvemos nuestra cabeza de vez en cuando para oír un lejano eco.
Alfred SCHNITTKE: Concerto Grosso nº1 – 6. Postludio (Andante – Allegro – Andante) [extracto] (MP3 – 00:16 – 194 KB)
Así es el Concerto Grosso nº1 de Alfred Schnittke, una obra extraña que es a la vez antigua y moderna, seria y divertida, introvertida y extrovertida. Schnittke se ha servido de su poliestilismo para crear algo nuevo y refrescante a la vez que lo ha dotado de cierto misterio y locura alucinatoria. Un homenaje al pasado con la mirada puesta en el futuro.
Para finalizar, he hallado en YouTube una interpretación de esta obra. Están todos los movimientos excepto el Preludio inicial (lástima). Que la disfruten.
La correspondiente lista de reproducción Spotify con las obras completas de este post es la siguiente: