Sobre "El Clave Bien Temperado"

Después de los comentarios de Antonio Briccio y emejota, autores de los blogs Punctus Contra Punctus y La Idea del Norte, respectivamente, me he puesto a buscar alguna partitura de El Clave Bien temperado, de J. S. Bach para poder aprender de forma práctica aquello que ellos decían en torno a unas fugas de esta obra. La razón de la búsqueda es elemental: no la tengo. Y he encontrado estas dos webs de lo más interesantes:

  • Partituras on-line de El Clave Bien Temperado. Esta es una de las zonas de partituras on-line que tiene la Universidad de Indiana dentro de su proyecto Variation2, del que ya les hablaré en otro momento, en cuanto lea de qué va exactamente (la pinta que tiene es estupenda).
  • J. S. Bach’s Well-Tempered Clavier. Si lo que desean es entender la obra y ver análisis de la misma, este es el sitio donde deben entrar. De lo mejorcito que he visto en cuestión de divulgación del análisis musical a través de internet: utiliza sonido digital, seguimiento a través de la partitura a medida que se escucha e incluso dibujos con los bloques de análisis más importantes. Todo un ejemplo a seguir.
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Wikipedia y S21 New Music Wiki

WikipediaTodos hemos querido tener una enciclopedia que contuviera todo el saber posible. Lo malo es que hubiera sido tan grande que no habría cabido en nuestros apartamentos. Los ordenados y el almacenamiento masivo a través de CD o DVD vinieron a solucionar eso en parte. No eran todos los conocimientos posibles, pero sí muchísimos.

Lo malo es que hay que pagar y tener el CD siempre a mano. Bien, ¿y si ponemos esa enciclopedia en internet? ¿Y si está escrita por miles de personas en todo el mundo? ¿Y si además es gratuita? ¿Es posible? Sí, lo es y se llama Wikipedia. La podeis encontrar en varios idiomas, aunque yo os aconsejo las versiones inglesa, francesa y española. ¿Por qué estos tres? Porque no todas tienen los mismos artículos. Pero vamos, en una de ellas encontrareis lo que buscais. Eso sí, también la hay en muchos más otros, incluidos otros cuatro que se hablan en España: gallego, catalán, euskera y asturiano.

S21 New Music WikiPero eso no es todo. Gracias a On An Overgrown Path, me entero de que la Wikipedia posee zonas especializadas, siendo una de ellas S21 New Music Wiki, que ha puesto en marcha el portal de música clásica contemporánea Sequenza 21. Una iniciativa estupenda debido a la escasez y dispersión de datos en este tema en concreto. Sólo cabe alegrarnos y desear que crezca sin parar. Yo, por lo pronto, ya añado el correspondiente enlace en mis habituales, porque es seguro que la consultaré muy a menudo.

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El otro Guerrero

Si a un aficionado a la música clásica se le pregunta quién fue Francisco Guerrero, la mayoría de los que contesten, dirán que uno de los más grandes polifonistas del Siglo de Oro español, contemporáneo de Tomás Luis de Victoria. Bien, para aquellos que no lo sepan, hay otro compositor español tocayo del anterior: Francisco Guerrero (1951-1997).

Francisco GuerreroDesconocido fuera de los círculos musicales, Guerrero es un autor al que su pronta desaparición a los 46 años de edad no le aupó, como a muchos otros artistas, a la categoría de mito. No lo habrán oído nombrar más que en revistas especializadas y, si han tenido suerte, mucha suerte, quizás hayan podido disfrutar de la interpretación de alguna de sus obras.

Guerrero se sitúa, generacionalmente hablando, como un miembro de la actual punta de lanza de la música contemporánea española, junto a David del Puerto, Zulema de la Cruz, Jesús Torres y otros, ya pasada la vanguardia histórica de Cristóbal Halffter, Luis de Pablo, Tomás Marco, Carmelo Bernaola, etc.

En casi todas las referencias que lean respecto a este compositor, verán que se dice que es el Xenakis español. Antes de nada, la verdad es que eso, de por sí, es todo un honor, sabiendo de la importancia del compositor greco-francés. Pero no crean que las músicas de ambos se parecen mucho, aunque si comparten una misma fuerza primordial que hace que sean muy directas. El motivo de relacionar a ambos compositores es la fascinación que ambos tenían por las matemáticas y la ciencia en general, además de por el hecho de que ambos trataron de integrar diferentes fenómenos matemáticos en su música. Guerrero mantenía que su música era un proceso natural, por lo que qué mejor que intentar crearla basándose en modelos naturales. De ahí su exploración de la combinatoria y los procesos estocásticos (tan queridas ambas, junto con el azar, por Xenakis) y el descubrimiento de un campo que le permitió profundizar más en esos postulados naturalistas: la teoría de fractales.

Ésta se basa en la simulación de geometrías complejas a través de ecuaciones relativamente sencillas, algo que se suele hacer en este campo incluso con fines meramente estéticos, ya que las representaciones fractales poseen una hipnótica belleza. La propiedad de los fractales que a Guerrero le interesaba más era la autosemejanza, que consiste en que, independientemente de la escala, su complejidad permanece invariable. Dicho de otra forma, que si ampliamos sucesivamente zonas del fractal, observaremos que su complejidad no disminuye, como pudiera esperarse. Para entenderlo mejor, voy a ponerles un ejemplo.

El fractal que les muestro a continuación se denomina Diagrama de Mandelbrot y es uno de los más conocidos en este campo de las Matemáticas:

Diagrama de Mandelbrot

Lo que voy a hacer ahora es un zoom de la zona marcada con el rectángulo rojo:

Diagrama de Mandelbrot (Zoom 1)

¿Ven que las “rugosidad” del fractal se mantiene? No se simplifica en absoluto. Bien, volvamos a hacer un zoom del área señalada en rojo:

Diagrama de Mandelbrot (Zoom 2)

De nuevo, sobre la imagen obtenida, marcamos una zona a ampliar y vean qué es lo que aparece:

Un mini-diagrama de Mandelbrot (Zoom 3)

¡Esto sí que es una sorpresa! Dentro del Diagrama de Mandelbrot hay escondido otro en miniatura. No sólo eso, sino que hay muchísimos más. Queda demostrado que la complejidad del diagrama no disminuye a medida que ampliamos sucesivas zonas de él, cumpliendo por lo tanto la propiedad de autosemejanza. Digamos que es algo así como una “autoreproducción”, como cuando nos ponemos entre dos espejos y nos vemos a nosotros mismos, cada vez más pequeños, reflejados hasta el infinito. Lo más curioso de los fractales es son generados por sucesivas iteraciones de ecuaciones matemáticas muy sencillas, algo que no deja de ser llamativo: de lo sencillo pueden extraerse cosas muy complejas.

La autosemejanza no es algo abstracto, sino que puede rastrearse en cosas tan diversas como la cristalografía, las costas, los copos de nieve, las estructuras de crecimiento de especies naturales, la dinámica de los remolinos y los fluidos en general, etc. Es utilizada, por ejemplo, para hacer representaciones de terrenos en videojugos y películas, debido al gran parecido con la realidad que se puede obtener.

Esta propiedad de los fractales, tan relacionada con la naturaleza, es la que Francisco Guerrero llevó al campo musical, haciendo que las estructuras (intervalos, dinámicas, entradas,…) se mantuviesen a todos los niveles: orquesta al completo, familias, grupos e intrumentos individuales. Es por esto por lo que Guerrero hace mucho hincapié en la diferencia entre complejo y complicado. Sus partituras son complejas (algo evidente en cuanto se oye una o se echa un vistazo a la partitura), pero no complicadas, ya que su organización interna puede entenderse fácilmente sin demasiado esfuerzo.

Si no han oído ustedes ninguna obra de Guerrero, voy a darles dos recomendaciones, una orquestal y otra de cámara.

CD del sello Col LegnoLa primera es el CD de obras orquestales que grabó para el sello Col Legno la Orquesta Sinfónica de Galicia bajo la dirección de José Ramón Encinar, una verdadera maravilla de la que creo que no se ha podido escuchar mucho en directo en su propia sede: el Palacio de la Ópera de A Coruña. Yo, por lo menos, no lo recuerdo… y me extraña que se me hubiera pasado algo así en los últimos 6 ó 7 años (la grabación es del 2000). Las obras son las siguientes: Coma Berenices, Antar Atman, Sáhara, Oleada y Ariadna; las tres primeras para orquesta y las dos últimas para orquesta de cuerdas. El CD está estupendamente interpretado y, por si fuera poco, posee unas completas notas sobre las obras que lo componen y las técnica s musicales de Guerrero. Pueden leer una crítica a esta grabación aquí.

La segunda recomendación es la integral del ciclo de cuartetos/tríos/solos Zayin, que el Cuarteto Arditti (unos abanderados de la música de nuestros días) grabaron para el sello andaluz Almaviva y financiada por la Junta de Andalucía a través del CDMA (Centro de Documentación Musical de Andalucía). CD del sello AlmavivaEn Zayin, Guerrero también emplea la combinatoria y los fractales para unificar y dar coherencia a sus obras, aunque en mi opinión con resultados más crípticos que en las obras orquestales, supongo que por la limitación de recursos, en tanto en cuanto tenemos un cuarteto/trío/solista en vez de una orquesta en pleno. Pueden ver una crítica de este CD aquí.

Quizás algún día la música de Guerrero suene en nuestros escenarios con cierta frecuencia y con el reconocimeinto que merece, pero temo que, desgraciadamente, habrá de pasar mucho tiempo para que eso suceda. No es una música que pretenda describir la naturaleza desde su lado amable “tipo postal”, sino de capturar su esencia, aquello que la pone en movimiento, lo que hace que las plantas crezcan como lo hacen, que los ríos formen sus vórtices en las pozas y que produce una perfecta geometría en un copo de nieve… una música fascinante y con una fuerza arrolladora.

Si quieren saber algo más sobre Francisco Guerrero, pueden ir a la correspondiente página del Catálogo de Compositores Iberoamericanos y leer el artículo Energía directa al corazón de la web Filomúsica.

Si lo que quieren es profundizar en el tema de los fractales, entren en La Teoría del Caos, y si desean jugar con ese tipo de gráficos en su ordenador, háganse con el programita Fractint, que es gratuito (freeware).

Categorías: Música

Rescatadores y desnudos

Si me hacen el favor, pásense por Moonfleet (otro de mis enlaces habituales) y allí Jeremy Fox les contará una bonita y sorprendente historia sobre la película de Disney Los Rescatadores. Talmente como el personaje de Brad Pitt en El Club de la Lucha: ¿se acuerdan a qué dedicaba sus ratos libres cuando hacía de proyeccionista de películas en el cine? Pues eso.

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Anécdotas musicales (2)

Compositores y directores de orquesta forman un tándem que suele circular por las carreteras del amor y del odio alternativamente. Los protagonistas de la siguiente historia son el compositor italiano Giacomo Puccini (1858-1924),

Giacomo Puccini

y el director Arturo Toscanini (1867-1957), también italiano

Arturo Toscanini

Para que no piensen que se llevaban mal, comprueben ustedes mismos lo bienavenidos que están en la siguiente imagen, esperando a que el camarero se digne a aparecer por la terraza para poderle encargar un par de cafetitos (Puccini a la izquierda, Toscanini a la derecha).

Puccini (izda) y Toscanini (dcha) esperando al camarero

Bien, el caso es que Puccini tenía por costumbre enviar a sus amigos por Navidades un panettone, que es un dulce típico italiano en esas fechas; en concreto, de la región de la Lombardía. ¿Qué aspecto tiene? Exactamente éste:

Panettone

Ah, pero los mejores amigos pasan por esos baches que hacen que hasta un simple Buenos días se convierta en un ofensivo insulto. Y eso les debió ocurrir a nuestros protagonistas entre los años 1920 y 1922, época en la que sus relaciones eran, por decirlo suavemente, tirantes. El destino, disfrazado de olvido, intervino: Puccini no se acordó de borrar el nombre de Toscanini de la lista de personas a las que debía enviar el tradicional pastel, envíos que no efectuaba él en persona, sino su servicio. Así que, como todos lo años, D. Arturo Toscanini recibió su panettone de parte de Puccini, deseándole unas felices fiestas navideñas. Ya ven ustedes que ese error pudo haberlos reconciliado.

Pero, ay, los humanos tenemos nuestro orgullo. Puccini era humano, ergo, tenía su orgullo. Y grande, por lo que puede pensarse a tenor de lo que hizo cuando se dió cuenta de que, ¡horror, le había enviado a Toscanini el panettone!. Raudo y veloz, le mandó un telegrama en el que le decía: Panettone enviado por error. No menos rápida fue la respuesta de Toscanini, también en forma de telegrama: Panettone comido por error.

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